Ubicación | | Contacto
 
   
Historia | Monografías | Artículos | Comunicados | Comentarios
 
Novedades


Origen de un pueblo llamado Muquiyauyo

Por: José Tiza Alvarez

En un lugar situado orograficamente a 5 km al sur de la antigua capial histórica de Jauja, siguiendo la márgen derecha del río Mantaro, se encontraba un ayllu llamado los Muquis, perteneciente a la nación de los Xausas en la época del incanato.

Este ayllu vivencial de gentiles estaba situada en un pequeño cerro ovoide llamada Pariahuanca (Cerro Huaullaj). Desde allí, se podía observar la gran ondunada y planicie de lo que fue el gran lago Hatunmayo. Sus tierras eran secanas con solo ojos de aguas manantiales escasas. Eran cinco, uno de ellos estaba, justamente, allá arriba detrás del Pariahuanca y los otros como alineados en las estribaciones o faldas del Cerro Occidental. El último o quinto manantial llamado Atojpuquio (Puquio del Zorro), ubicado por los límites con Huaripampa (Abraviscaranra), terminó de brindarnos sus aguas frescas hasta hace muy pocos años atrás.

Lo que cuenta la historia antigua del Valle del Mantaro, es que antes fue un gran lago, el Hatunmayo, que estaba entre las estribaciones montañosas de los cerros orientales con los occidentales hasta la altura de lo que ahora es el puente Mariscal Caceres (Ex-Stuart) y terminaba en la parte sur en lo que ahora es el puente de Chongos Bajos (Huancayo); cuenta la historia que al romperse en esa parte el dique natural, se secó el agua, quedando solo el cause del gran río Hatunmayo, ahora llamado Mantaro.

Existe una teoría del porque antiguamente los pueblos estaban asentados en las alturas de los cerros, unos más altos que otros para una defensa natural del ataque de sus propios vecinos u otros lejanos por motivo de saqueos de comestibles y rapto de mujeres. Por eso que en la tierra de los Xausas se pueden apreciar aún vestígios de casas hechas a base de piedras y barro, unas más conservadas que otras.

El desenvolvimiento vivencial, de este ayllu como de otros, era asegurar primero la alimentación con los cultivos de la papa, el olluco, la mashua, la oca, etc y de la caza de los animales silvestres que existían en la zona como perdices, viscachas, palomas y no se sabe si ya criaban cuyes ni tampoco alguna clase de auquenido por estos lugares.

Un día 24 de Abril de 1534, después de haber estado en Cajamarca y asesinar a Atahualpa, el último de los Inkas, llega Francisco Pizarro Gonzales a la capital de los Xausas en su trayecto de la conquista del imperio de los Inkas. Es así como se inicia el mestizaje con mayor fuerza en los lugares donde se asentaban los españoles, aunque acá hay que remarcar que tanto los Xausas como los Huancas no fueron tan sumisos a estos cambios. Es por ello que hasta hoy en día la raza española no aflora de manera acentuada en la apariencia de nuestra gente como en otros departamentos tales como en Cajamarca, Ancash, Ayacucho y otros lugares.

Pizarro, al deslumbrarse con la belleza del paisaje del Valle del Mantaro, decide fundar la Capital del Perú en el lugar que se encuentraba y le pone el nombre de Jauja, cambiándole del quechua Xausa. Transcurriendo los siglos, se fueron creando nuevas poblaciones aledañas, entre ellas Muquiyauyo que fue en un inicio parte de Huaripampa. Se dice que el pueblo de Muquiyauyo es de origen de los Muquis propios del lugar y gente proveniente de un pueblo llamado Yauyo que queda en las serranías de Lima. Ello da origen al nombre del pueblo de Muquiyauyo, actualmente uno de los distritos de Jauja.



Muquiyauyo en su Máximo Esplendor

Muquiyauyo, desde su creación como comunidad autogestionaria, logra cristalizar un hito histórico trascendental a nivel nacional de cuyos laureles y recuerdos vivimos en la actualidad. Se logra crear una comunidad en donde el trabajo era realizado por todos con equidad con un fin común de todos y para todos, cuyo máximo logro demostrativo fue la adquisición de 2 hidroeléctricas y la construcción de todo el complejo hidráulico para su instalación y funcionamiento.

Otras de las obras de gran importancia que se realizaron fue la construcción de escuelas, molinos, fábrica textil y puentes sobre el Mantaro; hechos que dieron renombre a nuestro pueblo.

Cabe resaltar que todas las proezas alcanzadas, fueron realizadas sin ninguna ayuda del estado. Obras que esperan que las nuevas generaciones asuman su papel de continuar y superar el camino trazado.

Entre los años de 1800 a 1846 se logra plasmar, en base a organización, una comunidad productiva iniciada por Blas Amanzo y seguida por Román Amanzo, su hijo. Ahí tenemos perennizado la construcción del canal de Ajorucre con una distancia de 7km aproximadamente, escarbado con herramientas rústicas para irrigar las áreas de cultivo y así mejorar la producción agraria.

En 1857 se logra construir el primer puente sobre el río Mantaro de propiedad de la comunidad, permitiendo mejorar el transporte de los productos agrícolas entre los pueblos de ambas márgenes del río.

En 1860, se construyó el primer cementerio de Muquiyauyo con trabajo en conjunto de todos los pobladores. En esta oportunidad, la labor se divide en 4 grupos para compartir el trabajo en forma equitativa. A esta organización de los 4 cuarteles, se le conoce como la fundación oficial de la comunidad campesina de Muquiyauyo, que ocurrió un 5 de Junio de 1860. En realidad, fue la culminación del trabajo de convertir a nuestra comunidad de indígenas, devenidos del ayllu de los Muquis con la unión de los Yauyos.

Los Cuatro Cuarteles que constituyen nuestra Comunidad, tienen un origen común pero ha habido diferencia en las fechas de su fundación. Así tenemos el Cuartel Primero se constituyó el 17 de Octubre de 1897. Posteriormente toma el nombre de Sociedad de Obreros. Su local gremial está ubicada en la calle Marcavalle nro. 280. El Cuartel Segundo de formó el 14 de Febrero de 1897 bajo la denominación de Sociedad Industrial, está ubicada en la calle Porvenir Nro 1375. El Cuartel Tercero fue fundado en 26 Octubre de 1899. Su local se ubica en la plaza principal del pueblo. Posteriormente toma el nombre de Asociación Obrera. El Cuartel Cuarto se funda el 01 de Marzo de 1897 cuyo local institucional está ubicada en el jirón Porvenir Nro 860-864; posteriormente toma el nombre de Sociedad Unión Progresista.

(*) De izquierda a derecha, primera y segunda planta hidroeléctrica.

(*) Cuadro pintado por el pintor muquiyauyino David Huaytalla.




La Comunidad de Muquiyauyo y sus Grandes Obras

1846 Primer canal de riego Ajorucre (Canal de abastecimiento de agua proveniente del río Mantaro).

1857 Primer Puente colgante Ajorucre sobre el río Mantaro.

1860 Primer cementerio oficial ubicado en lo que hoy es el local comunal que sirve de hospedaje.

1887-1902 Fundación de la primera escuela primaria.

1913 Construcción del edificio de la municipalidad.

1918-1921 Primera planta hidroeléctrica.

1921 Ampliación del canal Ajorucre.

1931 Inicio de la construcción de la Plaza de Armas.

1932 Construcción de los molinos eléctricos (destruido en 1968).

1938 Compra de las tierras de las cofradías de la Iglesia.

1940-1943 Construcción de la escuela de varones.

1942 Instalación de las oficinas administrativas de la hidroeléctrica en Jauja.

1946 Creación de la escuela de mujeres (transferido a Huancavelica en 1948).

1958 Construcción de los locales de los Cuarteles.

1957 Instalación de la segunda planta hidroeléctrica.

1958 Construcción de la escuela primaria de mujeres.

1963 Creación del colegio comunal mixto “Bruno Terreros”.

1964 Agua potable, servicios de instalación.

1966 Edificación de la posta medica.

1967 Edificación del jardín de infancia.

1970 - 1974 Instalación de la Fábrica Textil.

1972 Construcción del Centro Cívico.




El Ferrocarril Central Lima - Huancayo

De entre todas las obras que el presidente José Balta propugnó, destaca la construcción del Ferrocarril Central Trasandino (Lima-Huancayo).

Los padres de esta extraordinaria obra de la ingeniería mundial fueron Enrique Meiggs, el empresario norteamericano que se comprometió a cumplir la hazaña, y Ernesto Malinowski, el ingeniero polaco que fue capaz de secundar tal ofrecimiento.

El contrato de la construcción de esta obra suicida, que figura en la colección «Los Ferrocarriles del Perú», dice: «Don Enrique Meiggs, sus herederos, albacéas ó legítimos representantes, se obliga á construir la sección del Ferrocarril Central Trasandino, comprendida entre el Callao y Lima á La Oroya, con sujeción al plano y trazos hechos por el ingeniero en jefe don Ernesto Malinowski».

Para ejecutar tamaña construcción, el gobierno peruano tuvo que vender anticipadamente el guano de las islas a la Casa Dreyfus y a otras compañías europeas.

La longitud de los rieles, desde Lima a La Oroya, es de más de trescientos kilómetros, y la altura máxima, que alcanza entre Ticlio y Morococha, de 4,818 metros sobre el nivel del mar. Pasa por 62 puentes y 66 túneles. El más alto de los puentes es el de Infiernillo y el más largo de los túneles, el de Galera, en Ticlio, que mide 1117 metros de longitud. El ramal Oroya-Huancayo, de 124 kilómetros, se trabajó con toda celeridad. Esta obra se realizó merced a la política ferrocarrilera del presidente José Pardo (1904-1908) y su tiempo de ejecución fue de tres años.

La inauguración del Ferrocarril Central en Huancayo, el memorable 24 de setiembre de 1908, fue apoteósica. A las doce del día, rodeado de un mar de gente, se vio aparecer el primer convoy en la estación ferroviaria de Tres Esquinas. Se cuenta que el conductor, de apellido Beltrán, hizo sonar el pito del tren desde el paraje de Quebrada Honda, y que estacionó la bufante máquina en medio de una profusa vaharada y algarabía general. La locomotora, como consta en la historia de la ciudad, fue una de fabricación inglesa, llamada «Rogers» y signada con el número 34.

Dos días antes, el diario limeño «La Prensa» había anunciado la salida del tren con ciento cincuenta jóvenes huancaínos rumbo a su ciudad natal. El convoy, durante el recorrido, se detuvo cerca del puente colgante de Muquiyauyo para proveer agua a la máquina. Cuarenta pasajeros aprovecharon el alto y bajaron a fotografiarse. El peso excesivo, lamentablemente, quebró una de las cadenas, precipitándolos al río Mantaro, donde se ahogaron Miguel Proaño y el menor Carlos Rodríguez. Rescatados los cadáveres y salvados los demás, el convoy siguió la marcha hasta Huancayo.

El diario «La Prensa» informa de este hecho luctuoso y a la vez fastuoso: «El señor Morris, a nombre de la Peruvian Corporation, dijo: la ciudad de Huancayo, que celebra hoy el acontecimiento más trascendental de su historia, no podrá olvidar jamás el 24 de setiembre de 1908, en que quedó asegurada su comunicación con la costa, siendo esta obra de importancia para todo el continente por ser un eslabón más para el Ferrocarril Central Panamericano».

En ese entonces el viaje a Huancayo se realizaba en dos días, pero luego, a pedido del diputado Peñaloza en la legislatura de 1920, se obtuvo el servicio diario sin transbordos.




La Historia de la Energía Eléctrica en Muquiyauyo

Después de una siembra de las tierras comunales, parte del producto obtenido era distribuido entre los comuneros, otra parte como sembrío del próximo año y otro tanto para el ahorro. Gracias a este ahorro, producto del trabajo, se construyó el puente de Muquiyauyo ubicado cerca al puente actual Mariscal Cáceres. Por el puente Muquiyauyo pasaban personas y bestias de carga previo pago de 1 centavo por persona y el doble por bestia de carga.
Este peaje y las ganancias de los campos permitieron ahorrar centavo tras centavo el preciado capital que posteriormente sería de uso para el gran proyecto eléctrico de Muquiyauyo. Algunos hijos Muquiyauyinos que trabajaban en los centros mineros vieron la maravilla de la energía eléctrica.

Ya viejos volvían a sus pueblos como el caso del maestro Quintana que enseñaba en nuestra escuela primaria y que decía a sus alumnos: “la lámpara eléctrica es un “ishcupuru de cristal” colgado del techo que da una luz tan brillante como una estrella…..basta mover una llave en la pared para que se encienda o se apague. La electricidad viene a las lámparas por unos alambres que en las calles se sostienen sobre unos postes de eucaliptos. Los gringos ya han puesto esas luces en Cerro de Pasco. Nosotros también podemos tener acá esa luz”.

Fueron largos años en sembrar el campo ideológico de nuestros niños, pronto jóvenes y luego adultos y recios comuneros, hicieron realidad este sueño en heroica obra. No fue fácil convencer a nuestra comunidad para aceptar esta desconocida empresa. Como siempre, solo la confrontación entre lo nuevo y lo viejo, entre lo erróneo y lo correcto, podría llevarnos al entendimiento. Es así que en cierta ocasión en un debate sobre la posibilidad de trabajar para la instalación de esta hidroeléctrica, los detractores decían: quien va a creer que la luz puede estar colgada como un tumbo. Los más optimistas referían que era una aventura exponer, en la central hidroeléctrica, dinero de la comunidad reunida a costa de tanto trabajo y esfuerzo.

La vida y la práctica social se abrieron paso y la comunidad comprendió que se podía realizar esta gran hazaña. Las ideas de la posibilidad de su construcción se inician en 1917, la cual se aprobó en la comunidad en 1919.

El 20 de Julio de 1920, nuestra comunidad firmó contrato con la municipalidad de Jauja, comprometiéndose en darle el servicio de energía eléctrica el 28 de Julio de 1921.

Nos habíamos enlazado no solamente en la satisfacción de nuestras necesidades sino también fuimos capaces de satisfacer las necesidades de energía a Jauja y al pueblo de Huaripampa. Nos habíamos introducido a un mundo de manejo desconocido pero beneficioso para el futuro de la comunidad. El costo de las unidades de 75 KVA llegó a los s/. 80, 000 soles.

Esta gran proeza de nuestra comunidad campesina nunca fue sencilla, muestra de ello es la tarde triste cuando mueren, trabajando y preparando el ambiente para la casa fuerza, las comuneras Gregoria Palomares y Maria Núñez Terreros a causa de un derrumbe.

La primera planta hidroeléctrica se instaló bajo las órdenes del técnico José Moran y la primera gerencia fue asumida por Benito Palacios.

Indudablemente la construcción de la planta hidroeléctrica permitió un gran desarrollo a la comunidad muquiyauyina. La explotación de esta planta, permitió a la comunidad ganar dinero y con ello pudo construir muchas obras: como la industria textil, molinos, escuelas, cementerio, puentes, canales, etc. Lo más importante es que se pudo comprar una nueva hidroeléctrica de mayor capacidad. Es así que el 19 de Enero de 1958, se inaugura la segunda hidroeléctrica de 335 KVA cuyo costo fue de s/. 1’100, 000 soles, sin considerar el pago del trabajo de ingenieros y técnicos muquiyauyinos como el caso de Encarnación Huaytalla Mandujano, Isidoro Soto Terreros y Pedro Bustamante. Con esta segunda gran planta hidroeléctrica, la comunidad llegó a su máximo esplendor como la primera comunidad campesina autogestionaria del Perú sin recibir un centavo por parte del Estado peruano.

(*) Foto provista por el Sr. Pedro Flores.




La Historia del Traslado de la Maquinaria para la Primera Central Hidroeléctrica en Muquiyauyo

Por: Carlos Pongo

¿Como se han dado maña nuestros abuelos para construir ésta Hidroeléctrica en 1918 ?. En esa época nos llamaban indígenas, no habían carreteras, ni TV, ni periódicos, era el Gobierno de José Pardo y Barreda. La idea vino de algunos hijos de Muquiyauyo que trabajaban en las minas de Cerro de Pasco y la Oroya y habían visto como se generaba la energía eléctrica. Les costó trabajo convencer a las autoridades de la Comunidad la idea de construir una pequeña hidroeléctrica para generar nuestra propia energía eléctrica y distribuirla al resto de comunidades aledañas. Los comuneros eran incrédulos que la luz pudiera venir o trasmitirse por cables. Pero una vez que la idea prendió, toda la comunidad aceptó el reto. Se armó una comisión para recaudar los fondos y otra para la adquisición de los equipos. Esto fue en 1917.

Se alquilaron los potreros comunales para tener liquidez y se colectó todo el dinero de la venta de parte de su ganadería y de su producción de trigo, cebada y quinua. Con el esfuerzo de todos se juntó el dinero para la compra de las turbinas y generadores de la empresa Westinghouse. La comisión técnica ubicó el lugar apropiado donde se podía construir un canal de agua con suficiente caída para dar impulso a las maquinas generadoras de electricidad. Se hizo en pocos meses. Todos tenían el febril entusiasmo que vence dificultades. El gran problema fue cuando el Ferrocarril Central con la carga procedente del Puerto del Callao dejó todas las turbinas, generadores, maquinas, y equipo pesado en la estación del Puente Stuart, cerca a Jauja , a unos quince kms de Muquiyauyo. ¿Como llevar todo ese equipo? No habían carreteras, ni camiones de carga, ni montacargas y lo peor era que había que atravesar el río Mantaro para ir a la comunidad. Como para desanimar al más valiente, pero cuando se tiene un firme propósito no hay barreras que valgan.

En la reunión comunal convocada para estudiar como traer todo el equipo al lugar designado, un comunero dijo que había que estar agradecidos de las autoridades que hasta ahora habían llevado la batuta pero ahora era la hora de usar la fuerza bruta para llevar los equipos así como lo hicieron nuestros antepasados.

Algún día habrá un cineasta que podrá plasmar en una película esta obra común de amor, de progreso, de ansias de superación que existe en nuestros pueblos, olvidados por todos los Gobiernos. Desarmaron todos los equipos para volverlos a armar en el sitio donde iba a construirse la hidroeléctrica. Para las partes mas pesadas se construyeron andas y se formaron cuadrillas de cargadores quienes abrazados hombro con hombro y a un mismo ritmo y paso como en una procesión llevaron las turbinas y generadores " a fuerza bruta". Con el agua a la cintura cruzaron el río Mantaro. No podían fallar. Si algún equipo caía al río todos los esfuerzos de la comunidad se vendrían abajo. A paso lento marcharon hacia la Comunidad una y otra vez hasta que todo el equipo llegó al sitio designado.

En cada parada se brindaba, se bebía, se chacchaba coca, se festejaba. En 1920 en medio de un silencio expectante se abrieron las compuertas del agua que con su fuerza de caída hizo mover las turbinas y generadores para dar vida a esta planta hidroeléctrica. la LUZ era una realidad en el Valle del Mantaro. Todas las comunidades circundantes se beneficiaron con la energía eléctrica como es el caso de Huaripampa y a la ciudad de Jauja la misma capital de la Provincia y primera capital del Perú.

En 1958 se amplió la capacidad de la Central Hidroeléctrica con nuevos equipos.

Las bases del reservorio de agua con el paso de los años se ha desestabilizado lo que ocasionó la rotura de algunos muros de contención. En la actualidad los hijos de Muquiyauyo quieren volver a hacer andar la pequeña hidroeléctrica en honor y tributo a sus abuelos que la construyeron con tanto sacrificio y tanto amor.

El panorama eléctrico del valle del Mantaro ha cambiado completamente. El Gobierno Militar del General. Velasco Alvarado llevó un programa fuerte de electrificación de la zona y luego se haría lo mismo durante el gobierno de Alberto Fujimori. Pero cabe a una Comunidad Campesina que con mucha entereza y amor propio se arremangaron la camisa y se "echaron a andar" como pioneros en la electrificación de la zona. Orgullo de los hijos de Muquiyauyo y orgullo y ejemplo para todo el Perú.

(*) En la foto anterior se aprecia como los comuneros muquiyauyinos, a fuerza de hombro y espíritu progresista, transportan la maquinaria de lo que sería la primera planta hidroeléctrica en Muquiyauyo. Con guías a paso de caballo y con banderas del Perú y Muquiyauyo en su anda, marcharon desde el ex- puente Stuart a Jajatuna - Muquiyauyo a través del río Mantaro que fue "testigo" de tal hazaña en el año 1919.

(*) Foto provista por el Sr. Pedro Flores.



Copyright © 2009 Portal Web Muquiyauyo - E-mail: muquiyauyo@yahoo.com